sábado, 23 de marzo de 2013

La tormenta perfecta en el mercado de trabajo?






En estos tiempos de crisis en los que los puestos de trabajo son una rara especie a proteger, llama especialmente la atención constatar el rápido desarrollo de tecnologías que avanzan en rumbo de colisión con el modelo de trabajo que ha imperado hasta el momento.


Por un lado, como nos avisa desde hace tiempo Andrew McAfee en su célebre libro ‘Race Against the Machine”, la automatización de tareas está avanzando en un espectro cada vez más amplio de trabajos, convirtiendo los hasta ahora rudos robots de las factorías en compañeros mucho más amables y flexibles, coches que conducen sin conductor  y hasta software capaz de producir textos indiferenciables de los escritos por los humanos. Es decir, los ‘robots’ están ocupando, ya no sólo los puestos de trabajo asociados a tareas duras y rutinarias en entornos fabriles, sino también tareas que hasta ahora considerábamos reservadas a los humanos como las que se desarrollan en las oficinas por trabajadores ‘de corbata’.

Según McAffe, la crisis económica constata este cambio: las empresas que destruyeron puestos de trabajo y lograron sobrevivir, al reanudar su actividad necesitan menos trabajadores para conseguir los mismos niveles de producción que lograban antes gracias a las nuevas tecnologías y eso se está notando en la recuperación del empleo en Estados Unidos.

Algunos autores especialmente pesimistas, predicen nada menos que un 75% de los trabajos serán sustituidos por la tecnología en las próximas décadas. 

A esto, se añade la aparición de los nuevos mercados de trabajo en Internet (ver post anterior), donde portales en explosión como Odesk, Elance, Nubelo, etc permiten ya a una nueva generación de ‘freelances’ trabajar desde casa para clientes de todo el mundo en cada vez más tipos de trabajos que ya son digitales (programación, diseño, publicidad, redacción de textos, etc..). Esto les da una oportunidad inimaginable hasta el momento.

Pero, en este nuevo mercado laboral que va a ser Internet, es interesante ver donde pueden estar físicamente los nuevos ‘trabajadores’: China es ya el país con más internautas en número absoluto (538 millones de personas conectadas – con “sólo” un 40% de su población en la Red), seguido de Estados Unidos (245M - 78%) e India (137M-11%). Indonesia con 55 millones, está en octava posición, justo detrás de Alemania.

Grandes volúmenes de internautas se encuentran en países con los salarios más bajos y eso puede disparar una segunda oleada de deslocalización, esta vez ‘digital’.

Recientemente he tenido el placer de asistir a una formación sobre ‘el futuro del trabajo’ en el MIT de Boston, precisamente el lugar donde tiene su cátedra McAfee. Nos explicaron los últimos avances en estos temas, y aunque todo es muy espectacular, no pude más que preguntar si estábamos ante ‘la tormenta perfecta’ (el hecho de venir de España donde el paro es un azote muy real quizá me hacía más sensible que a los americanos…) y esto  provocó un interesante debate en la sesión.

El profesor, Tom Malone, otro ‘gurú’ del futuro del trabajo, se mostró más optimista: Las nuevas tecnologías eliminarán trabajos pero también crearán nuevas ocupaciones que ahora no podemos imaginar (quién hubiera imaginado hace sólo 20 años que habría gente dedicada al posicionamiento en Internet?), así como los salarios en estos países irían aumentando paulatinamente con su entrada en el mercado global del trabajo, pero reconoció también que la transición podría ser complicada en algunos casos.

También apuntaba que aunque algunos trabajos puedan ser realizados por máquinas seguiremos valorando que los realicen humanos (de la misma manera que seguimos valorando el ‘hecho a mano’ para algunos productos). Constantemente nos recordaba que ‘el hecho de que algo sea posible, no quiere decir que lo sea’.

Surgió en el debate, la preocupación por garantizar las condiciones de trabajo en este nuevo mercado digital (se habló de que podrían aparecer ‘talleres ilegales digitales’ (“digital sweatshops”) de la misma manera que aparecieron con la deslocalización física).

También se habló en positivo de las nuevas oportunidades asociadas al acceso a un mercado global y que las competencias asociadas a ‘adelantarse a los robots’ como la creatividad y las capacidades sociales serán claves en el futuro, así como ser capaces de desenvolverse con éxito en los nuevos mercados digitales.

En fin, el debate continuará…


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1 comentario:

  1. Ciertmente, si ya en el periodo de crecimiento económico, España tenía la tasa más alta de desempleo de la UE, despuñés de 5 años de crisis el panorama es decepcionante, para ilustrarlo, me gustaría ecomedar la lectura de este estudio del mercado laboral 2012, publicado por InfoJobs.

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